Les dije que estábamos viviendo un momento pre-revolucionario y no me creyeron!
Ayer a la mañana parecía que finalmente se concretaría la tan mentada revolución obrero-estudiantil. Pasaron las horas, no hubo muertos, los pocos detenidos fueron liberados, y ya no quedan troskos en el Ministerio.
La acción revolucionaria se vio frustrada cuando los ocupantes se dieron cuenta de que la maniobra no tenía prensa, no calcularon que en el mismo momento en el que se disponían a terminar de una vez y para siempre con este sistema opresor, todas las cámaras estaban registrando la historia de los mineros chilenos. Así fue como se retiraron pensando que quizá tenían que remover al pibe de la comisión estrategia. Otra vez será.